Este verano las de segundo de la ESO nos hemos ido a Quintanaloma, un entrañable pueblo de la provincia de Burgos donde nos han acogido desde el 16 hasta el 26 de julio. Y ¿en que ha consistido este campamento tan rural?

Quintanaloma

Todas listas para trabajar

Quintanaloma

Montando a caballo

El objetivo de este pequeño campo de trabajo era restaurar las iglesias de 2 pueblos de la zona: Orbaneja del Castillo y Dobro. Todas las mañanas, cada una con su ropa de limpieza, nos montábamos en las furgonetas rumbo a nuestro destino de trabajo .Una vez ahí organizábamos equipos y nos poníamos manos a la obra: quitar el polvo – y volver a quitarlo-, lijar los bancos ,poner antipolilla, barrer, limpiar la sacristía… Apoyadas por supuesto por los vecinos del pueblo que estaban siempre dispuestos a ayudarnos en lo que necesitáramos.

La verdad es que no hemos parado, por las mañanas trabajábamos y por las tardes la piscina de Sedano y las excursiones a los ríos y pozas han sido las protagonistas. La preferida de todas era el pozo azul y por supuesto la subida a la ermita de Nuestra Señora del Ebro donde descubrimos que las vistas desde lo alto realmente merecían la pena.

Quintanaloma

Burgos no nos dejó frías

Quintanaloma

En la (posiblemente) ciudad más bonita de España

Junto con estos planes estaban los famosos días de excursión en los que cogíamos nuestro pack de comida y pasábamos el día entero fuera. Un día hicimos rafting y canoas (para la mayoría era la primera vez), otro fuimos a Burgos donde pudimos visitar la impresionante catedral y el último día de excursión montamos a caballo (unas con más estilo que otras).

Pero nuestras jornadas no terminaban con la cena porque por la noche siempre había algún plan: juegos nocturnos, batuka , película ,wii dance, contar historias de miedo, etc.

Quintanaloma

De la diversión…

Quintanaloma

… al trabajo.

Además, hemos descubierto que podemos ser jóvenes emprendedoras. Por grupos creamos un club, cada uno el que le tocara: artístico, de moda, deportivo…Diseñamos las actividades, el público al que iba dirigido, la web, etc. Un jurado valoró la organización, creatividad, viabilidad y valores de los proyectos aprendidos al hacer los proyectos. ¡Y por supuesto el último día hubo premios!

Aparte de todo lo que hemos dicho si algo hemos hecho en este campamento ha sido desconectar. No nos costó mucho tiempo descubrir que la zona wifi era bastante limitada (en concreto, la farola del pueblo). Pero eso no nos ha hecho estar lejos de la JMJ de Rio de Janeiro, y nos las arreglamos para apoyar al Papa desde nuestro pueblecito de Quintanaloma .

No podemos terminar este resumen sin hablar de la gente tan maja que hemos conocido: estábamos niñas de Pamplona, San Sebastián y Bilbao. Ha sido una oportunidad para hacer más amigas con las que esperamos coincidir en otra convivencia como esta.