Cuadro1

El objetivo es que sean capaces de integrar todos los aspectos de su vida (la felicidad, el amor, la amistad, el dolor, las familia, etc) para construir una personalidad plena, estando preparadas para dar una respuesta libre a las exigencias de su fe y sus demás convicciones
personales.
El propósito de la formación cristiana es conocer los fundamentos de la fe, sus implicaciones en la vida diaria y estar en condiciones de asumir con libertad los retos que plantea la sociedad actual. En esta tarea colaboran un capellán y las preceptoras.

Cuadro2

Cuadro3